WWF Centroamérica ha venido trabajando en la Región Autónoma del Atlántico Norte de Nicaragua (RAAN), hogar de los grupos indígenas sumos y misquitos y el área de bosque remanente más grande de Mesoamérica. WWF ha aumentado su presencia tradicional en esta región ecológicamente importante con el establecimiento de una oficina con siete técnicos que trabajan en manejo forestal comunitario. Un éxito rotundo para WWF y la comunidad indígena ha sido la negociación de un precio favorable para la madera certificada, 200% más alto que el precio normal. Además, la comunidad está enviando muestras de maderas poco conocidas a clientes potenciales en EE.UU.
Mediante un préstamo del Banco Mundial al gobierno de Nicaragua, WWF demuestra –mediante la implementación en el terreno con las comunidades indígenas que el manejo forestal certificado por el FSC puede competir con otros usos de la tierra. Este trabajo está provocando un cambio de paradigma en el manejo de bosques en la región, mediante el aumento del control local sobre los recursos y la reducción de las amenazas a la biodiversidad. También ha promovido el desarrollo de varios protocolos claves de manejo forestal comunitario.En colaboración con WWF/IKEA y Proforest, WWF Centroamérica trabajó en Nicaragua en la prueba de campo y desarrollo de un protocolo para la identificación y definición de Bosques de Alto Valor de Conservación (BAVC). El protocolo ha sido validado y mejorado para que los manejadores de bosques, indígenas e industriales, puedan usarlo en la RAAN de Nicaragua; el trabajo de base del WWF ha aportado insumos claves para el protocolo global. En Petén, Guatemala también se formuló un Protocolo de Monitoreo Biológico para las operaciones en BAVC.
WWF y organismos ambientales nicaragüenses, nacionales y locales, probaron un método participativo para la Valoración del Impacto Ambiental en dos bosques comunitarios que cubren algo más de 40.000 ha. Este protocolo ha probado ser útil para ayudar a conseguir y/o mantener la certificación del FSC.